lunes, 5 de mayo de 2008

Voy a decirte una cosa...


Voy a decirte una cosa

de capital importancia:

el hombre cambia de gustos

cuando cambia de lugar.



Aquí, me gusta dormir,

me gusta terriblemente

porque, con su mano amiga,

viene el sueño a abrir mi celda

o derriba las paredes

que me tienen encerrado.



Como en la frase vulgar,

yo me dejo ir por el sueño

como la luz se desliza

sobre las tranquilas aguas.



Son magníficos mis sueños:

siempre estoy en libertad,

allí es claro y lindo el mundo,

ninguna vez todavía

me han llevado a la prisión,

ninguna vez todavía

durante el sueño, caí

de la montaña al abismo.



"¡Qué terribles despertares!",

dirás tú.

No, mujer mía:

tengo bastante coraje

para distinguir y dar

al sueño lo que es del sueño.





Nazim Hikmet.

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